La palabra manía proviene del griego antiguo manía que significa “locura”, “demencia”.

Al hablar de manías podemos referirnos a la definición médica o a la noción popular.

En Psicología y psiquiatría cuando hablamos de manías nos referimos usualmente a dos tipos de trastornos mentales:

1-Las manías como parte del trastorno por ansiedad llamado obsesivo compulsivo, en el cual el paciente puede presentar rituales o conductas compulsivas, preocupación fija y a veces extravagante por un tema o cosas determinadas.

2-La manía como una de las fases del trastorno bipolar: la que corresponde a la excitación psicomotriz y exaltación del estado de ánimo.

Hoy me quiero referir al término ordinario, no al psiquiátrico, a esas pequeñas cosas “raras” que todos tenemos, que no tienen que ver con problemas de índole psicológico sino con lo cotidiano. Desde este punto de vista, las manías serían esos actos repetitivos que tienen nuestra “firma”, que nos hacen “únicos”, que llaman la atención, que no tienen una “razón aparente”y que hacen que los demás nos identifiquen y hasta se rían de nosotros.

Les compartiré algunas de mis manías y es que… ¿quién no las tiene?… Creo que nadie se salva de ellas aunque quieran esconderlas.

Las manías son parte de nuestro diario vivir y no afectan de manera significativa nuestro funcionamiento ni nuestras relaciones con los otros.

Cuando estas conductas se vuelven rígidas, inflexibles y perjudican el contacto con el entorno social o nuestros hábitos de sueño y/o alimentación dejan de ser algo común y corriente para convertirse en síntomas de trastorno mental.

Por ejemplo, a mi me encanta hacer listas, pongo en mi agenda por escrito todo lo que tengo pendiente en un día, en una semana, en un mes y hasta en un año, es una de mis “manías” heredadas de mi madre…pero… si el hacer listas se vuelve algo irresistible e imposible de parar, al grado que pierdo el tiempo para hacer otras cosas importantes y me llena de angustia, entonces se convierte en una manía patológica llamada glazomanía.

Aquí les comparto otras 2 de de mis tantas manías (de las que estoy consciente) pues se que muchas de ellas la observan los demás y ni siquiera me he percatado.

-Quitar las etiquetas a cualquier traje, franela, camisa, vestido mío o de otros.

-Hacer algo o levantarme de la cama solo cuando el reloj marca una hora exacta como: 5:45 y no cuando son las 5:42.

 

Algunas manías patológicas descritas en los libros de psiquiatría son:

-Oikomanía: Deseo irresistible por estar en el hogar

-Ablutomanía: obsesión crónica por bañarse

-Aritmomanía: locura por contar y por los números

-Bibliomanía: interés anormal por adquirir libros

-Cleptomanía: impulso incontrolable por robar

-Egomanía: Obsesión anormal por uno mismo

-Gimnomanía: Compulsión a la desnudez

-Farmacomanía: Fascinación crónica con las medicinas

-Fotomanía: Deseo irresistible por la luz

-Fonomanía: Obsesión con los ruidos o el sonido

-Melomanía: Fascinación excesiva por la música

-Necromanía: Excesivo interés por los muertos

-Piromanía” Compulsión por encender fuegos o provocar incendios

-Tomomanía: interés extraordinario por las cirugías

 

Si te identificas con alguna de estas “manías” no pienses que estas loco, recuerda que el parámetro para identificar cuando una de estas conductas es patológica o no, depende del grado de ansiedad que te genera, de si interfiere con tu funcionamiento habitual, si es una conducta flexible que puedes dejar sin que nada pase o por el contrario es algo rígido que no puedes parar de hacer a pesar de que lo desees.

Disfruta tus manías y tu individualidad mientras no le hagas daño a los demás ni a ti mismo.

 

Psicólogo Clínico: Jeannette Cardozo
Consultas psicológicas online (video-llamadas) desde donde te encuentres.
Solicita tu consulta escribiendo a comoserfelizya@gmail.com
Más información